LOS VERDES DEL MEDITERRANEO INSTAN A LA GENERALITAT

VALENCIANA QUE DIGA QUE VA A PORPONER PARA A CABAR CON

TANTA MUERTE Y SUFRIMENTO

 

Bous al carrer no es un deporte de riesgo, es un negocio sin riegos económicos con el saldo de la muerte, VERDS DE LA MEDITERRÀNIA - VERDES DEL MEDITERRÁNEO - MEDITERRANEAN GREENS, instan a la Generalitat que diga qué va a proponer para acabar con tanta muerte y sufrimiento.

El mundo de la ecología política y social por los derechos de los animales, más la mayoría de los ciudadanos, estamos para que se acaben estos actos taurinos.

Entendemos que superar las “tradiciones festivas” es un proceso lento para algunos, aunque la mayoría de la sociedad ya ha evolucionado en ese sentido, … pero "la salvaguarda de la salud, la integridad física y la vida de los ciudadanos” es un requisito ineludible para nuestras autoridades, y no está cumpliendo a la luz de los trágicos y luctuosos sucesos que se vienen produciendo en la Comunidad Autónoma Valenciana en los últimos 10 años con más de 30 muertes.

Verdes del Mediterráneo instan con urgencia a los responsables institucionales y políticos a la pregunta clave: que nos digan qué piensan hacer, ¿qué van a proponer para que este continuo baño de sangre, muertes y sufrimientos termine?

La posición de nuestro partido es coincidente con los postulados Verdes y con las reclamaciones de los activistas a favor de los Derechos de los Animales, así como la de Los Verdes de Francia, Portugal y Grecia, el Partido Verde Europeo y el Grupo Verde en el Europarlamento.  Francia, Portugal y Grecia  junto con España son los únicos que mantienen estas barbaries en toda la Unión Europea, unos más evolucionados que otros.

Por ejemplo, en “la mayor parte de Francia las corridas de toros son consideradas un espectáculo degradante y están prohibidas”. Las ciudades donde se mantiene aún esta tradición consiguieron mantener las corridas impugnando el Código Civil francés al invocar que son una tradición cultural. Sin embargo, la polémica sigue vigente. En el año 2008, por ejemplo, se implementó una ley para que los menores de 15 años no asistan a las corridas de toros. El asunto “cobró tal magnitud que el caso fue incluso estudiado por un grupo de consejeros del presidente francés, Sarkozy”.

De hecho, no es posible, por muchas regulaciones que se pretendan aprobar, garantizar la seguridad de las personas en actividades taurinas porque son actos extremadamente peligrosos sobre los que las autoridades deben intervenir de inmediato y no eludir su responsabilidad. Igual que se adoptan medidas severas o se prohíben otros tipos de actividades y prácticas cuando está en riesgo la vida de las personas, el balance de muertos y heridos en los toros es suficiente para prohibir estos actos.

Datos que encierran los suculentos beneficios de la muerte y el dolor: 6.148 festejos, que se celebraron durante el año 2008 en nuestros municipios, en concreto, un total de 292 municipios -el 54% del total de la Comunitat-  Este tipo de espectáculos taurinos en la Comunidad valenciana, los cuales el 45% pertenecen a la provincia de Castellón, en los municipios de la provincia de Valencia albergaron el 40% de estos espectáculos, y el 15% restante corresponde a municipios de la provincia de Alicante. La provincia de Castellón también fue la que celebró un mayor número de festejos taurinos tradicionales –3.428 festejos-, seguida de la de Valencia con 2.184 espectáculos de bous al carrer, y por último, en la provincia de Alicante se realizaron 536 festejos.

Respecto a las modalidades de estos festejos, el 70% del total de los celebrados durante 2008 fueron espectáculos de vaquillas y toro embolado (4.150 festejos), seguido de los toros cerriles con 993 celebraciones y los encierros con 817, que fue la modalidad que más aumentó durante el pasado año, en concreto un 13% respecto al periodo anterior.

Por otra parte, los meses de verano concentraron el 70% de los bous al carrer, y en concreto, el mes de agosto acumula el 40% del total de los festejos taurinos tradicionales celebrados durante todo 2008.

Un total de 6.148 actos taurinos con toros alquilados representan muchos millones de euros, cifras que debe facilitar la administraciones que controlen este macabro juego, como por ejemplo el “sector taurino de corridas en España representa un volumen de negocio total que superaba en 2005 los 1.500 millones de euros anuales, de los que Hacienda recauda aproximadamente el 14%-18%. Existen 1.500 ganaderías dedicadas a la cría de ganado de lidia, y cerca de 12.000 reses mueren cada año en los ruedos españoles”. 

Un fracaso de la Generalitat que debe tener el valor de afrontar.

Durante el año pasado, un total de 676 personas resultaron heridas durante la celebración de los bous al carrer en la Comunitat Valenciana, mientras que en 2007 fueron 565 los heridos en este tipo de festejos. Un aumento de 111 heridos lo que supone un ascenso del 18% más de víctimas, lo que demuestra que el Decreto 24/2007, del Consell de FestejosTaurinos en vigor no ha servido para una mayor seguridad de las personas, es un fracaso total.

A este informe hay que sumarle la muerte, durante el pasado año, de 4 personas en la celebración de este tipo de festejos en la Comunitat Valenciana, y el fracaso estruendo de Serafín Castellano (conceller de governació) cuando dijo: “el compromiso, la implicación y la colaboración de todos los actores implicados en estos festejos para evitar que estos hechos vuelvan a repetirse y garantizar al máximo la integridad de personas y bienes, así como el respeto hacia el animal para garantizar el disfrute de todos en la fiesta”,… además de “no enterarse” del verdadero y grave sufrimiento de los animales en todo el proceso “festivo-humano”

Desde Verdes del Mediterráneo no entendemos la impunidad que sigue rodeando a esta “pretendida” fiesta. Ya que es tan peligrosa, como las estadísticas oficiales ponen de manifiesto, y se sigue permitiendo, sólo caben dos lecturas: por un lado, las instituciones prefieren no perder un puñado de votos de los aficionados taurinos antes que garantizar la vida de las personas; por otro lado, el negocio económico que hay detrás de los toros es más importante que la vida de las personas y los derechos de los animales.

Además, el decreto del Consell, en su redacción, no advierte claramente el riesgo verdadero que corren las personas que participan en estos actos ni tampoco se divulga claramente por las autoridades antes de cada actividad taurina. Por ello, indirectamente, este decreto y la práctica están llevando a la muerte a decenas personas.

De esta manera y mientras esta situación se mantenga, hacemos un llamamiento a las madres y los padres para que eduquen a sus hijos en valores de seguridad, prácticas lúdicas responsables y respeto a los animales como seres vivos que sienten y sufren.

La Generalitat tiene la obligación civilizada de investiga las irregularidades ocultas.

Los sucesos de los últimos días han revelado también que no existe ningún tipo de control sobre las empresas ganaderas taurinas ni garantías del trato que se da al animal desde los establos o dehesas hasta que llegan a las calles de un pueblo. Las consellerias se pasan la pelota unas a otras y ni tan sólo han abierto un expediente para saber el motivo por el cual mueren muchos toros y vaquillas de repente, como les pasó hace semana y media a los cuatro toros en la Pobla de Farnals, así como la acumulación y frecuencia de actos de un animal durante los festejos taurinos.

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